sábado, 11 de octubre de 2008

Cavall Bernat. Punsola Reniu

¡Ya somos Cavalistas! Ya hemos entrado en la élite de aquellos que han hecho cubre en esta inhiesta pared.

Dispuestos para un nuevo dia nos levantamos temprano. Personalmente dudaba de las condiciones en que me levantaría porque me acosté molida, pero nos levantamos en condiciones suficientes, y muy motivados. A lo que también ayuda un peazo desayuno de los que cortan el hipo.
El camino a montserrat ya nos lo sabemos, y para esta vía llevamos mucho menos material, porque no hacen falta seguros dinámicos. Por se acaso llevamos los fisus. Y eso sí, buenos pedales. No hacen falta estribos, es suficiente con cintajos anchos.
La ventaja de ser un remake es que no nos equivocamos para coger el camino y que fuimos directos sin dudar a pie de vía. Directos y dispuestos a escalar a las 10 de la mañana. He de decir que al estar muy bien equipada es una vía asequible a gente que no es un lolo pero que le gusta la clásica. Diferente de bía ser cuando era tema de ir metiendo clavos, uñas y esas cosas y con reuniones precarias. Palabras mayores. Este criterio reequipador, que hace que una vía de dificultad moderada y belleda enorme sea asequible a los que no navegamos en el séptimo grado pero amamos la escalada.
Me hago los 2 primeros largos. El primero es un III+/IV, 40 metros, algo roto y expuesto con tan sólo 3 parabolts, pero sin mayores incidentes. Igualito que cuando David y Félix decidieron empezar por la placa que hay 50 metros a la derecha, igualito. El segundo largo son 60 metros de IV con las chapas que alejan lo justo. Tienes que llevar lo menos 15 y las colocas todas y al fianl lo más complicado es tirar de todo el peso de la cuerda. Sin problemas.
De abajo hasta arriba.
Los 2 siguientes largos se los da samuel. V y V+. El 4º sobrepasa un pequeño resalte que sam temía pero se dio sin problemas y que yo juraría me costó menos la otra vez. Notaba cansancio en los brazos.
¡Qué maravillosa escalada!
Hasta aquí estabamos pasando un calor infernal. Estábamos deseando llegar a la segunda parte de la vía, más fresquita. Donde casi morimos helados en Mayo.
Se supone según nuestro croquis que ahora vienen los 2 primeros de 3 tramos de artificial equipado, Los 2 siguientes me tocan a mí. Salgo de la reunión y en cada chapa pienso cuando me toca poner los pedales porque no veo la siguiente chapa. Así que tiro y tiro, hasta que 30 metros más tarde llego a una reunión.
¿Y cuándo empieza lo difícil?
En nuestro croquis el 4º largo era un 6a, pero en otros croquis aparece la reunión intermedia donde se había quedado Sam, de modo que su primera mitad era V+ y yo me había chupado uno de 6a que si lo sé no me meto.
Una cordada en el 8º largo de la sanchez-martínez. Aún podemos saborear su soledad.
Es maravillosa la vista de la Pared de Diablos desde el Cavall. Y es vertiginoso ver a una cordada haciendo la vía donde nosotros habíamos estado hace 24 horas. Vaya sitio, Montserrat.
Una pista, arriba a la izquierda una cordada sale del 9º largo de la sanchez martínez.
Me toca a mí el 6º largo, Ae (creo que 6c/6b+ en libre). Muy bien chapado. Se puede ir de cinta a cinta o a lo sumo poniendo cintajos como escalones. La primera mitad es más fácil, pero luego desploma y hay que currarselo un poquitín más, que tampoco mucho. Lo que me fastidiaba es que me habís dejado el día anterior mi fifi en la pared de enfrente, lo que supone un petit plus de trabajo. Tardo algo menos de una hora en dármelo y sam unos 40 minutos.
Poquito a poquito se hace el artificialito
Sam hace los 2 siguientes. El primero 6b/Ae, acerando por supuesto. 35 metros en poco más de una hora entre los 2. Aquí es donde nos bajamos el puente de Mayo. Una pena, porque la vía está casi acabada. El peúltimo largo se sale en travesía a la derecha y se remonta un desplome. Lo dan en 6a+/Ae, pero salvo un paso raro sam se lo da en libre y yo no necesito acerar.
Ya casi cumbre
Y un pequeño remonte para llegar a lo que no es un rey medieval, sino la Moreneta. Vaya ventolera en la cumbre. Y más solos que la una. Eso sí me han dicho que es muy raro, un fin de semana de julio y nadie haciendo nuestra vía. Es fantástica, esa cumbre tan pequeña, viendo gente por aquí y por allá salpicando todas las paredes. estábamos encantados. Y en escasas 5 horas.
Como puede hacer tanto viento y frio, si es casi Agosto
Nos daba la sensación que la gente rapela desde la virgen, pero coomo no teníamos ninguna información lo hicimos desde unas argollas de rápel que hay un poco más abajo. Hasta la cima de la joroba, y desde ahí a la canal. Es muy divertido cuando el viento te aleja 10 metros de la pared, como un juguete de feria. Luego bajamos por las cuerdas y en hora y poco de nuevo tomando una cerveza en el refugio.
Ya abajo un descanso para admirar nuestro trabajo
Y a las 6 en casa, como los buenos, esperando la hora de la cena, otra fantástica cena en casa de los Ruano-Cotrina.
La bruma de la tarde convierte Montserrat en un sitio mágico
Y decidimos ir al día siguiente del tirón hasta Orpierre, que estábamos reventados. A la cama temprano, no madrugar y de camino a Camonix.

viernes, 10 de octubre de 2008

Montserrat, Paret des Diables, Sanchez-Martínez

Sólo llevo 3 meses de retraso con los post de las vacaciones. Pero pienso ponerme al día. Y empiezo por aquí.
Empiezan las vacaciones. Y tras una breve visita a Morata de Jalón donde hicimos 5 vías, para calentar, de cabeza a Montserrat. Aprovechamos la casa de los tios de Sam en Barcelona para vivir como Dios este fin de semana, que darse una buena escalada y luego cenar como reyes no está pagado.

Parking de Santa Cecilia con las Grandes Paredes de fondo

Vamos a Montserrat. Ya lo habíamos conocido en nuestro viaje a Calanques, así que teníamos claros nuestros objetivos. Con mucho miedo habíamos decidido intentar el primer día la Pared de Diablos, la vía Sanchez-Martínez, que según las piadas estaba reequipada, y pese a ser una vía muy larga era asequible. Y el día siguiente esperábamos teminar el Cavall-Bernat, que nos había quedado pendiente, pues la otra vez nos bajamos en el 6º largo.

La Sanchez-Martinez sube bajo el techo a la izquierda del del GAM


Y ahí teníamos la Pared de Diablos. Intimida más cuando te diriges hacia ella que viéndola en la pantalla del ordenador. Repasar por el sendero todo lo que has leído. Te repites una y otra vez que no pasa de V+/Ae, que está bien equipada. Pero miras hacia arriba y te tiemblan las canillas.

A las 9 de la mañana estábamos en el aparcamiento de Santa Cecilia, preparando todo el mateial, y a las 10 estábamos ya listos, a pie de vía, con el pie derecho sobre la pared. Mirar para arriba te corta la respiración. Tan vertical, y ese techo amenazante sobre nuestras cabezas. Vuelves a repasar los croquis. V+/Ae. Uff.


Desde pie de vía el final está muy arriba


Ofu que miedo, que pulido. El primer largo lo cotan de 6a o V+ acerando. La pared que tenemos ante nuestros ojos son 20 metros que parecen una ferretería, así que sam empieza sin miedo. Pero escurre como el marmol y es imposible apoyar un pie para equilibrarte, de modo que hay que acerar en los 4 pasos centrales. Luego te pasas a la derecha en travesía y a lo tarzán sobre el árbol. Subes una canal sin posibilidad de proteger pero que no es ni escalar ni na. Pero no por ello no es peligrosa. Se sube sobre tierra y rocas sueltas, de modo que cada dos pasos acabas de bruces y con miedo de bajar hasta pie de vía rodando entre rocas. Pero sin duda es más peligroso para las cordadas que puedan estar abajo empezando otras vías. Hay que ponerse el casco antes de llegar a la pared porque llueven piedras.

LA CHIMENEA


Se suponía que la vía estaba requipada. La reunión del primer largo son 3 chapas de cocacola mal colocadas que triangulas y aseguras con fe, sobre terreno desconpuesto donde no se pueden afianzar los pies. De p.m. Y todo está tan roto que no cabe la posibilidad de asegurar algo. La idea es que nos íbamos a alternar los largos Sam y yo, pero cuando veo esa chimenea limpia, húmeda y musgosa, con además lo poco que me había gustado el primer largo por resbaladizo y roto, decido que no llevo la confianza necesaria para dármelo. De hecho al final se dio Sam toda la pared porque yo no tenía definitivamente un buen día.

Y Sam tampoco las tenía todas consigo. a nuestra derecha unos chicos se están haciendo un vía de 7a con la misma gorra que el Capi en el Pico de la Miel, así que pedimos el comodín del público y nos desgañitamos para preguntarles si la reequipación consistía en reuniones de mierda y paredes improtegibles limpias. Nos dicen que tranquilos, que en los largos fuera de la chimenea si hay buenos seguros y que la chimenea es III - IV - IV+ fácil, así que Sam tira.

Pues será fácil, pero más bien es una chimenea sucia e insincera. Imposible hacerla con mochila. tienes que cambiar costantemente la espalda de una pared a otra, y está mojada y llena de musgo. Los tramos de arriba ganan en elegancia pero no deja de ser incómoda, sucia y fría. ¡Cómo me gusta la escalada clásica!.

En 3 largos llegas a una bonita repisa, aún sin ver el sol, pero en donde la chimenea se abre sobre tu cabeza y ves los techos en todo su esplendor. Es una pared bellísima. Y arriba hace sol, y quizá algo de calor, porque la humedad nos ha calado los huesos. En los 3 largos de la chimenea las reuniones son buenas y los 3 pasos más duros tienen sendas chapas. Aparte con más fé que confianza hemos metido los Camalots del 0'5 y 0'75 en agujerillos y lazado una raíz. Y punto, en 3 largos.

Ahí arriba nos espera el cielo

Para salir de la chimenea nos esperan unos bloques de conglomerado poco compacto, resbaladizo y desplomado. Y de nuevo no hay chapas en la pared. Te elevas 4 metros del suelo afianzandote sobre las manos, porque resvala todo un güevo, y metes la mano bajo la fisura que forma el bloque techo. Ves asomar un cordino, y la sorpresa es sobresaliente cuando ves a que se une, un taco de madera podrido. Pues se chapa. Subes el bloque evitándolo por el techo en bavaresa, muy patiné. Y chapas otro taco de madera. Y como el miedo te puede metes el camalot del 1 cuando puedes ver algo de roca más compacta.
Cuando ya no veo a Sam porque caminando se dirige hacia la reunón a la izquierda, yo me quedo sentada en medio de la repisa mirando a la chimenea y dando cuerda rápidamente, casi no se oye más que el aire subir por la pared. Y entonces una piedra golpea sonoramente y con fuerza mi casco, de tal manera que le deja una muesca y a mí se me resiente el cuello. No sé que hubiera pasado de no llevar casco.
Aviso a los primeros. Cuando os subis al bloque tenéis que salir por la izquierda, sobre terreno muy fácil, y retrocedinedo en sentido sagital. Asegurar las cuerdas a la pared de enfrente, porque si no, ante un eventual pegue del segundo, este se ve, literalmente colgado en el aire, a 2 metros de cualquier pared. Tal y como sigue.
Salgo de segunda con mucho tiento, porque los pies se van constantemente. Llego al bloque y me pongo pálida de ver los tacos. Y empiezo a subir en bavaresa. Y llego casi a lo alto del bloque en una posición muy incómoda. Ambas manos empotradas en la fisura apretando con todas mis fuerzas, el pie derecho empotrado y el izquierdo no hay donde dejarlo, todo resvala. Con pies y manos voy soltando piedras y tierra a mi paso por la fisura. Estoy a 30 cms del camalot rojo. La cuerda verde está pasada por el camalot y sale tensa hacia arriba, y sobre la cinta dibuja un ángulo de 130 grados y sale disparada hacia atras rozándome la cara. A Sam le he dicho que no tire de la naranja porque me empuja directamente hacia atrás. Y tengo que quitar el friend. Tengo que soltar la mano derecha y con ella soltar el friend de la fisura. No lo voy a quitar de la cuerda porque rápidamente tengo que echar la mano sobre el bloque y dar 2 pasos para subir el metro que me separa de la repisa, diciéndole a Sam que afloje cuerdas porque me escupen hacia fuera.
Respiro hondo. Suelto la mano, desinyecto el camalot, y en la milésima de segundo en que miro como sale, veo como se suelta la piedra que me sujetaba a mí con la mano izquierda. Me voy. Me voy a tomar por culo.
En realidad parece un chiste porque oscilo en el vacío, lejos de cualquier pared, a 8 metros de la repisa, con un camalot rojo en la mano derecha y una piedra en la izquierda. A los que me conocéis ya sabéis, dedique unos 30 segundos a insultar a Sam, a la pared, al conglomerado y a la madre que parió a Panete. Gracias a que arriba hacía sol me había puesto mis gafas azules, y eso evitó que la lluvia de tierra que veía de arriba se me metiera en los ojos, pero no en la boca. Otros 30 segundos pare beber insultando en voz bajita.
Sam, tras dejarme mi minuto de desahogo, me pregunta desde arriba qué ha pasado y yo le resumo la situación: -!QUE ESTOY JODIDA¡ . Hago un breve repaso a mi arnés. Tengo lo recogido de la reunión, un cordino para rapelar, y el camalot del 1 agarrado a la cuerda. Resumiré. Sam fijó la cuerda naranja, sobre la que monté dos prusiks y un pedal, y lo que yo podía subir Sam me lo recuperaba de la verde. Cuando pude tocar la pared pude usan el friend rojo para tirar y al final subir unos 10 metros escalando la pared izquierda de la chimenea, según se caía a pedazos. Tras una hora de un esfuerzo físico agotador aparezco en la repisa donde está samuel.
Y el cabrón no hace otra cosa que descojonarse. Dice que mi aspecto es muy gracioso. Estoy sudando abundantemente, y tengo todo el cuerpo cubierto de polvo; el sudor forma rios de barro sobre mi cuello y brazos. Supersexi. Necesité 15 minutos, agua y comida para recuperarme. Porque una cosa estaba claro, de allí se salía por arriba. Y los tirones de mi espalda y brazos no eran excusa.
El siguiente largo, ya fuera de la chimenea, mezcla placa, bavaresa y remonta unos bloques. Sam de nuevo me dejó las cuerdas sin pasar por un párabolt pero aquí la roca es de mejor calidad y no quedé de nuevo colgando en el vacío, como temía. Hay buenos párabolts pero alejados, y se puede proteger agún paso con friens pequeños.
El siguiente largo, el 6º, es una pared plana y algo desplomada. 6c o 7a, pero Ae muy bien reequipada con parabolts brillantes, y es espectacular porque ya te deja bajo el techo, que habremos de superar en 3 largos. Según subes de cinta a cinta te vas hundiendo sobre la mole de roca, se te oculta el cielo y no puedes dejar de estirar el cuello. Estás en un mar de roca.

Dentro del mar de roca.


Bajo los techos todo es roca. No hay cielo. No hay sol. Está bien equipado. Algunos pasos, bastantes, los podemos dar en libre, y chapamos sólo los seguros que parecen más modernos. Porque ese tramo es un museo de equipamiento fijo. Algunas chapas deben tener 50 años, y no todas parecen de confianza. Con trabajo pero a buen ritmo y sin miedo, pero sí mucho respeto, cruzamos bajo el techo para salir por la derecha. Quien repita la vía, el fifi azul es mio. lo metí en una chapa para descansar, y ahí se quedó.

Y finalmente 3 largos largos, muy aéreos, y ventosos, nos llevan a la cumbre en un par de horas más. Hicimos cumbre más o menos a las 5 de la tarde, tras 7 bellas horas de escalada, inolvidables.

Saida triunfal

Arriba nos encontramos con los 2 muchachos del otro viote, contentos pero cansados, porque les había costado mucho más de lo que pensaban. Ellos nos indicaron el camino de vuelta, fácil pero agotador, bajando bosque a través entre árboles.

En un entorno inigualable

Y a las 8 estábamos más contentos que unas pascuas en casa de los tios de Sam degustando unas maravillosas viandas, y dándome una ducha, porque en verdad parecía que me habían encalado. Y pensando en el Cavall para el día siguiente.

lunes, 28 de julio de 2008

Riglos

El fin de semana del 18 al 20 de julio estábamos aburridos, así que decidimos Samuel, David y yo irnos a Riglos a hacer la deseada normal al Puro. Frescos y contentos pasamos la noche en este encantador pueblo, y con las primeras luces del alba nos pusimos en marcha a pie de vía, temiendo los calores del medio día. Incluso si se nos daba bien el asunto ensábamos hacer la Serón-Millán para hacer cumbre.

La vía de entrada elegida, en lugar de la normal con la travesía, fue la Directa. Una chimenea preciosa, bien equipada, en V+ y un poco patinée al principio. Le toco a Sam dársela y a Davis y a mí gritar desde el suelo: ¡mejor por la derecha!, ¡no, por ahí parece que no!, ¡dice el croqusi que pa'llá y pa'cá!. Tras enfangar a Sam un par de veces, al final él subió por donde quiso, y hemos de decir que eligió el camino correcto.
El problemín aquí fue que a mi me dejó la cuerda pasada por un para que hizo que me comiera una placa desplomada y Riglera de al menos 6b (y no exagero) que me saqué como pude y con un pedal, llegando a la primera reunión petá, petá, petá.


Por lo que dijo Sam él había llegado a la primera reunión con los antebrazos también como po***, e iba a proponer un cambio de primero, que en vez de 3 largos cada uno como habíamos dicho, un alma caritativa se diera el siguiente. Pero como nosotros llegamos igual y a él le dio tiempo a refrescar el láctico, pues tiró el segundo largo.


Una chimenea preciosa la entrada directa a la normal del puro

Con un pegue sin mayores consecuencias, más gracioso que otra cosa, llegó a la R2. Y salimos nosotros. Cual no sería nuestra sorpresa cuando como a 20 metros de la R me grita: ¡Pili, no te cuelgues de la cuerda Naranja, que está dañada!. David y yo nos echamos una mirada de esas de ¡que exagerado es el Samu!. Subo un poco, con seguridad y sin necesitar colgarme, y llegando a la R le pregunto si la zona dañada ha pasado ya el seguro y podemos continuar.

Empezamos ahí, uno en la reunión y nosotros subiendo para él. Que si no es pa tanto, y Sam insistiendo que sí lo es, que si es sólo la camisa, que si es el alma, que si seguimos, que si subimos y lo valoramos, que es un exagerado, y entre risas y comentarios nos reunimos en la R2, y lo vemos. David y yo nos quedamos blancos. Yo sólo me acordaba del momento en que me colgué en el 6b para poner el pedal. Bueno, no pasó nada, pero ya no bromeamos más sobre si Samu exageraba.

Qué si sólo es la camisa

Miramos el croquis y calculamos la distancia. Aislamos la zona estropeada y montamos los rápeles. Llegamos al suelo en 2 rápeles sin ningún incidente como a las 11 de la mañana, recogimos las cuerdas y nos fuimos al refugio a celebrar que no había nada que contar.


Que no, que es el alma. Ofú que miedo.

Como era muy temprano y habíamos decidido volver a Madrid esa trade para que David arreglara sus cosillas, nos quedamos haiendo deportiva. Nos hicimos un par de 6a, largos y continuos, que nos hicieron ver que tenemos que ir más por Riglos para trabajar los brazos, que ardían como fuego.



Pa que no queden dudas de como debería ser.

Volvimos a Madrid tras comprar unas cuerdas en Barrabás, y al día siguiente las estrenamos en la Pedriza, un día tranquilo.

Y de regalo pongo un par de Fotos de Sam, una haciendo el Bávaro, y otra ensayando en artificial. La primera en en la pared de Teresa de Peñalara, un día que nos fuimos a ver que tal con la bota dura, par Alpes. Y la otra es la vía Capitán Nemus del Vellón, una tarde en que nos reímos mucho e hicimos mucho el tonto.




Con bota dura y a lo bávaro.


Capitan Nemús por mis pedalones



Un beso a todos

martes, 22 de julio de 2008

Pic de Ribuls

¡Qué pena que se nos acabaran las pilas! porque las fotos que NO sacamos hubieran sido espectaculares.

El plan era claro y sencillo. el sábado tocaba actividad, el Pic de Ribuls por su entrada clásica al espolón, y por la tarde y el domingo, Viladomating.

Los lagos de Pessons

Salimos de Madrid por la tarde y con las últimas luces llegamos a Grau Roig. Dormimos en el Parking la mar de tranquilos, sólo escuchando el sonido de las cascadas, y como troncos.
Nos levantamos a las 7, y tras los preparativos, como en el Hotel Grau Rog no te dan de desayunar hasta las 8 y media, salimos caminando a las 8. Lo peor de todo para mi gusto es la subida por la pista de esquí hasta el restaurante de Pessons, porque te pilla frío, porque suben muchos coches, y porque subes. De hecho ahí fue donde nos dimos cuenta de que habíamos olvidado ponerle pilas nuevas.
Lo dicho todas las fotos son de internet
Luego marchas por un PR hacia el Circo de Pessons, con el Pic de Ribuls tímido en el centro de su cresta, flanqueado por el Montmalus y los Cubils. Primero por una pradera que me recordó mucho a Aigualluts y luego por una pedrera, antigua morrena glaciar. Nosotros fuimos muy tranquilos, por lo que en total tardamos 3 horas y media en llegar, una más que lo que dicen las guías. Claro, sin perderse y a prisa.
Hicimos la vía clásica, empezando por una chimenea en el flanco norte del espolón, bien fresquito, con un nevero en su base. Los 2 primeros largos, de III+ y IV se podrían empalmar. Encuentras alguna cosilla por ahí metida y no se protege mal del todo. Lo peor es que la piedra está algo descompuesta.
Aquí empalmas con la entrada directa. Vienen 3 largos muy verticales, surcando fisuras, diedros y babaresas, con roca en general de buena calidad. Se puede proteger bien y por ahí hay algún clavito. El cuarto y quinto largos son espectaculares, por la vía y el patio. Muy alpino. El paso clave es cuando encaras 2 fisuras finas y desplomadas, que se saca en oposición con el gendarme que hay a la espalda, hasta su misma cumbre.
Hasta llegar a la antecima siguen 3 largos muy bonitos en arista, que te da varias alternativas, existiendo una siempre sobradamente más obvia. Aquí la roca ya es algo peor, con musgo seco, pero el entorno precioso.
Desde aquí se rapela unos 10 metros a un collado, y hacen falta 3 largos de cuerda por una pedrera vertical para llegar a la cima, dicen que como mucho de III+. Nosotros lo dejamos para cuando volvamos con la cuadrilla, que eran casi las 2 y llegábamos tarde al viladomating.
De ese modo desde ahí rapelamos la canal sur, y salimos a media altura de la pedrera de descenso, de esas que a mí me flipan, eso que me quité.
Luego el camino de vuelta fue de esos gloriosos, en los que una y otra vez repites mentalmente y comentas las mejores jugadas, relamiéndonos los restos de dulzor que nos dejó la vía en los labios. En definitiva, una actividad muy recomendable, clásica y alpina, larga pero no demasiado, de autoprotección, lógica y bellísima.
Esta es la cascada, ya con mi cámara, que compramos pilas
Luego de 3 horas agotadoras en Viladomat, ya tenemos casi todo lo necesario para irnos a Alpes. Y al día siguiente decidimos escalar en Canillo, deportiva en el sector Cascada, pero la noche trajo tormenta, y la tormenta, la Cascada, de modo que tras un fresquito paseo y chapuzón, recogimos todo y de vuelta a casa, a pensar en el siguiente fin de semana.

Hasta próximas escaladas, chicos..

lunes, 14 de julio de 2008

Naranjada 2008

Llevo cierto retraso en esto del blog, pero he tenido mis razones, problemas con el tema de audiovisuales. Pero parece que por fin le voy a poder dedicar un ratito. Podré colgar los post de la naranjada porque ya tengo las fotos y las del Pic de Ribuls porque no hice ninguna. Y en cuanto pille a Paco y copie sus fotos, pongo el post del Aneto.

¡Qué bonito fin de semana el de esta Naranjada! Cumpliendo una tradición de cada vez más años ha, los peñalaros en masa asedian y alcanzan la cumbre del Naranjo, en una jornada interminable, que empieza y acaba en las praderas de Pandébanos. Es uno de esos días que hacen afición, que te enganchan para siempre o te olvidas de las grandes paredes y no vuelves a salir de tu escuela de deportiva.

Amanecer en el Picu desde Pandébanos

El año pasado, Sam y yo, pipiolos en la escalada, lo intentamos y fracasamos. Fue uno de esos fracasos que dejan buen sabor de boca, por haberlo intentado, por haberlo sufrido, y por saber que volverás. Y hemos vuelto. Este año el handicup lo suponía una insistente gripe que me tenía con fiebre desde el sábado anterior, y que no parecía remitir.

Muy temprano recogiendo agua

A pie de la Canal de la Celada

Con la lección aprendida. Dormimos en Pandébanos para descansar un poco más; teníamos café caliente; la noche previa cenamos pasta; llevábamos 4 litros de agua cada uno. Y en la cabeza una via que no es la de todo el mundo. Ya sabéis que si no nos la liamos un poco no nos quedamos contentos: La vía Cepeda o la Schulze, depende de cómo vieramos el tema.


Esta el la linea de la Cepeda


Esta es la cara norte. En el centro la chimenea de la Pidal, donde culmina la Schulze


Se nota el entrenamiento de esta temporada, y disfruté de la aproximación. En 3 horas y media estábamos a pie de vía, sin estar derrotados por el agotamiento. La mala noticia, que parece que todo el mundo eligió la Cepeda ese sábado; teníamos delante 2 cordadas de civiles y 2 de militares. Así que eran prácticamente las 11 cuando nos encaramamos a la pared.
Los chicos de la sur en el anfiteatro

El jou tras el Picu. Espectacular.

Y era un IV el comienzo, pero vaya IV. Difícil de proteger, y como además te pilla frío. Resoplamos un montón. El segundo largo adquiría verticalidad y tenía una salida para encaramarte a la Y de V- y fuerza, que a mí me costó un poco. Ese día pagué el trancazo pasado toda la semana y noté en ese paso cierta debilidad en los brazos que me asustó un poco. Estos 3 largos tienen algún clavo perdido y no se protegen mal del todo.

Samu empezando la vía

Ya sobre el lomo izquierdo de la Y Sam y yo decidimos ante el lento avance de las cordadas que nos precedían, que ya es ir lento, que escaparíamos a la Schulze. Muy bonito el largo que sale en chimenea a la plataforma sobre la Y, facilón (IV) aunque difícli de proteger, típica chimenea guarra.

Y mientras los de la sur debían estar empezando.

En este punto empecé a encontrarme francamente mal, me subió la fiebre. Desde la plataforma se llega en un largo primero descendente y luego ascendente a la plataforma derecha de la Y. Sin dificultades técnicas. Pero cuando estaba recogiendo mi reunión para salir lanzaron un bloque muy grande desde lo alto. A la velocidad del rayo bajaba el bloque y los gritos angustiosos de "¡piedra, piedra!". Yo me encogí todo lo que pude, intentando refugiarme bajo el casco y mimetizarme con la pared. Samuel me gritaba que cuidado con miedo en la voz. El bloque impacto en la pard a 5 metros de mi cabeza, muy cerca del milico que subía delante, y se tranformó en cientos de proyectiles del tamaño de puños que silvaban por todas partes. Me costó unos minutos recuperarme del susto.


Foto de plataforma a plataforma. El cantábrico de marco.

No fue la única piedra que casi nos impacta. algún fisurero también voló cerca de nuestras cabezas y en la norte también volaban piedras. Luego nos dijeron que el chico que desprendió el bloque quedó herido de un brazo. Creo que el año que viene me pensaré bien la vía y eligiré alguna sin nadie por arriba.


Dónde será la vía, tralará.

Desde la plataforma derecha de la Y empezó una penosa travesía, primero descendente y luego horizontal, por el anfiteatro norte. No conocíamos el lugar, y no nos desencordamos. Era un terreno lleno de gravilla suelta, con el sol sobre nuestras cabezas. En plena subida de fiebre me costaba hasta andar. Tardamos quizá hora y media en este recorrido.

Aquí me encontraba fráncamente mal, y tampoco es mi mejor perfil.

Muy contenta llegamos al comienzo de la chimenea de la Pidal, para allí encontrarme saliendo a una cordada y llegando a otras 3. Tras parlamentar del asunto y entender que además otra cordada estaba iniciando la chimenea, les ganamos por la mano a las cordadas que venían. Sin embargo tardamos una larga hora antes de poder reiniciar nuestro avance.


Samu en la chimenea. La hizo fenomenal, me sentí orgullosa.

Salimos detrás de los sevillanos de galicia, que no se les daba mal, Samuel siempre detrás. Escaló seguro los 5 largos de la vía. Preciosos los 2 primeros, que acababan en la panza de burra (V+). Puso pocos seguros, usando los clavos que había en la pared. Desde el segundo largo no encontramos nada de nada. Esto relentiza el montar reuniones, pero fuimos al ritmo de los de delante, que pilotaban de lo lindo.

Y cumbre

Llegamos con los sevillanos a la cumbre, rápidamente recogimos el material y 3 cordadas comenzamos el descenso al anfiteatro. En otras condiciones lo hubiera pasado mal, sobre todo porque ninguno sabía el camino, pero no estaba el horno para bollos, eran las 6 de la tarde y no estaba la cosa para filigranas. También es cierto que me encontraba mejor, me habían hecho efecto los antitérmicos y no tenía fiebre.

Mientras los de la sur veían el naranjo ya de vuelta en la calurosa tarde.

En 10 minutos estábamos listos para los rápeles, y con 3 cuerdas no se nos dieron mal. A las 19'30 estábamos a pie de la sur recuperando nuestras cuerdas. Allí nos encontramos a 3 guiris, que estaban empezando la sur, que no tenían ni idea de por donde iba la vía. Además nos preguntaros si era mejor rapelar por la oeste si se les hacía de noche. Le recomendamos intensamente que no hicieran combre, porque además no se les veía sobrados. Si no han salido en la prensa es que al final no se les dio mal.

Ordenamos nuestro material y a las 20'30 estábamos en lo alto de la canal de la Celada. Miramos el reloj, vimos la niebla en el valle, y decidimos arriesgarnos y volver a Sotres. Nunca antes me he sentido tan bien volviendo. Íbamos casi corriendo, con esos macutos infernales, y 10 minutos antes de las 10 de la noche, con los últimos rayos de sol, llegamos al coche. Qué bien me sentí. Que cansada me encontré cuando dejé los bastones apoyados en el choche.


Cena, pan, vino y postre

Luego vino la vuelta, la cena y una corta noche sin sueños. Y tal y como me levanté cambiamos el plan original de los Ojales del Fresnidiello por Pescadito en San Vicente de la Baerquera, con nuestros compañeros los alpinistas. Y no me arrepiento.


Los alpinistas en San Vicente.

Esta es nuestra historia, pero no la única. Muchas primeas ascensiones al naranjo como la nuestra, Gustavo que escalaba por primera vez, vías en la oeste, vías de artificial. Una gran jornada alpinistica con buenos compañeros. Echamos en falta a Rafa y David.

sábado, 14 de junio de 2008

Torres de Villarejo. Salida del GAM 2

Tras una noche muy corta, no porque madrugáramos sino porque ni soñamos, dormimos profundamente, se levantó un día típico de primavera. Tibio, con el cielo azul brillante, y el sol ya en lo alto cuando golpearon la furgo para despertarnos.


Todo lo rápido que sabemos reordenamos el material, recogimos el chiringito y desayunamos. En 10 minutos habíamos aparcado en la cuneta y comenzado a caminar hacia la zona de escalada: Las Torres de Villarejo. A mí me gustaría dedicarle un par de días al Torozo, pero eso será otro fin de semana. No teníamos muy claro qué vía íbamos a hacer, pero algo corto y asequible, que nos apetecía comer con toda la tropa.


Fue un bonito paseo de una media hora hasta pie de vía, en un paraje precioso, con el Valle a nuestros pies. En el lugar otras 2 cordadass que al parecer habían vivaqueado por el lugar y que no escalaban casi, que va.

Preparando el equipo

Decidimos al final ir todos a una chimenea, para salir por arriba en 3 largos, con una dificultad máxima de IV+. Carolina estaba un poco agotada del día anterior, por lo que yo me iba a unir a la cordada de los chicos. Luis salió primero, y tras pocos titubeos y un corto vistazo a la vía nos explicó sus razones para pasar de la misma. La entrada directa era obstaculizada por un precioso, frondoso y pinchudo árbol. Las alternativas eran una bonita pared izquierda tapizada de musgo cual moqueta de lujo, y una pared derecha que quería imitar a esas fuentes verticales, por la cascada qiue arrastraba. Vamos, un precioso apartamento con jardín y piscina.

Tras unas dudas sobre lo que hacer, decidimos atacar a la pareja que había vivaqueado, porque nosotros nos habíamos olvidado la guía en el coche. Poco a poco una nubes nada halgüeñas iban ocupando el horizonte. Decididos a hacer la vía Esteban Altieri, que sube la pared por la derecha, comenzaron a subir Nacho y Sam, mientras Luis se peleaba con otra vía a nuestra izquierda, probando incluso la calidad de los expansivos de la pared.

La esteban Altieri. "los que no escalan" haciendo una preciosa vía en artificial

Sobre todo se notó el brusco descenso de las temperaturas, y vimos como las nubes borraban de la vista el Galayar. Mala cosa. Empezó a chispear. De echo comenté con Carolina que a mí más que lluvia me parecía nieve. En las reuniones donde ya habían llegado los primeros era obvio que era nieve. rápel y a correr, recogimos el chiringuito y de vuelta para la furgona.

La que viene desde el Galayar

De camino nos calló la del pulpo, chorreando y helados llegamos a cobijo. Cuando a las 10 de la mañana habíamos empezado a andar hacía 16 grados; de vuelta 3 horas después, en junio a medio día, 6 grados. Por eso teníamos frío.

Volviendo peladas y chorreando

Lo único bueno es que llegamos a buena hora a comer, y no por el escaso trabajo realizado gastamos menos hambre, que dimos cumplida cuenta de un riquísimo asado de carnero o cordero o lo que fuera que estaba de rechupete.

Y acabando como deben acabar las cosas que acaban bien, papeando.

Las malas noticias llegaron desde Madrid. Emilio tenía una seria fractura en un dedo de la mano, debido a un accidente en sábado en Galayos, y será baja para la eurocopa, pero deseamos que se reponga pronto. Que vaya vaya como están los peñalaros de los huesos: El Capi, el Niño, Briones, Miguel Ángel, Emilio. Toquemos madera.

Ya volveremos, ya.