¡Qué pena que se nos acabaran las pilas! porque las fotos que NO sacamos hubieran sido espectaculares.
El plan era claro y sencillo. el sábado tocaba actividad, el Pic de Ribuls por su entrada clásica al espolón, y por la tarde y el domingo, Viladomating.
Los lagos de Pessons
Salimos de Madrid por la tarde y con las últimas luces llegamos a Grau Roig. Dormimos en el Parking la mar de tranquilos, sólo escuchando el sonido de las cascadas, y como troncos.
Nos levantamos a las 7, y tras los preparativos, como en el Hotel Grau Rog no te dan de desayunar hasta las 8 y media, salimos caminando a las 8. Lo peor de todo para mi gusto es la subida por la pista de esquí hasta el restaurante de Pessons, porque te pilla frío, porque suben muchos coches, y porque subes. De hecho ahí fue donde nos dimos cuenta de que habíamos olvidado ponerle pilas nuevas.

Lo dicho todas las fotos son de internet
Luego marchas por un PR hacia el Circo de Pessons, con el Pic de Ribuls tímido en el centro de su cresta, flanqueado por el Montmalus y los Cubils. Primero por una pradera que me recordó mucho a Aigualluts y luego por una pedrera, antigua morrena glaciar. Nosotros fuimos muy tranquilos, por lo que en total tardamos 3 horas y media en llegar, una más que lo que dicen las guías. Claro, sin perderse y a prisa.
Hicimos la vía clásica, empezando por una chimenea en el flanco norte del espolón, bien fresquito, con un nevero en su base. Los 2 primeros largos, de III+ y IV se podrían empalmar. Encuentras alguna cosilla por ahí metida y no se protege mal del todo. Lo peor es que la piedra está algo descompuesta.
Aquí empalmas con la entrada directa. Vienen 3 largos muy verticales, surcando fisuras, diedros y babaresas, con roca en general de buena calidad. Se puede proteger bien y por ahí hay algún clavito. El cuarto y quinto largos son espectaculares, por la vía y el patio. Muy alpino. El paso clave es cuando encaras 2 fisuras finas y desplomadas, que se saca en oposición con el gendarme que hay a la espalda, hasta su misma cumbre.
Hasta llegar a la antecima siguen 3 largos muy bonitos en arista, que te da varias alternativas, existiendo una siempre sobradamente más obvia. Aquí la roca ya es algo peor, con musgo seco, pero el entorno precioso.

Desde aquí se rapela unos 10 metros a un collado, y hacen falta 3 largos de cuerda por una pedrera vertical para llegar a la cima, dicen que como mucho de III+. Nosotros lo dejamos para cuando volvamos con la cuadrilla, que eran casi las 2 y llegábamos tarde al viladomating.
De ese modo desde ahí rapelamos la canal sur, y salimos a media altura de la pedrera de descenso, de esas que a mí me flipan, eso que me quité.
Luego el camino de vuelta fue de esos gloriosos, en los que una y otra vez repites mentalmente y comentas las mejores jugadas, relamiéndonos los restos de dulzor que nos dejó la vía en los labios. En definitiva, una actividad muy recomendable, clásica y alpina, larga pero no demasiado, de autoprotección, lógica y bellísima.
Esta es la cascada, ya con mi cámara, que compramos pilas
Luego de 3 horas agotadoras en Viladomat, ya tenemos casi todo lo necesario para irnos a Alpes. Y al día siguiente decidimos escalar en Canillo, deportiva en el sector Cascada, pero la noche trajo tormenta, y la tormenta, la Cascada, de modo que tras un fresquito paseo y chapuzón, recogimos todo y de vuelta a casa, a pensar en el siguiente fin de semana.
Hasta próximas escaladas, chicos..
1 comentario:
pedazo de freakerscaler!!!!espero q por una vez dejes descalar y tapuntes a un deporte mucho mas clasico a la par que entretenido...el levantamiento de vidrio en barra fija de la feria de malaga...
Li
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