lunes, 28 de julio de 2008

Riglos

El fin de semana del 18 al 20 de julio estábamos aburridos, así que decidimos Samuel, David y yo irnos a Riglos a hacer la deseada normal al Puro. Frescos y contentos pasamos la noche en este encantador pueblo, y con las primeras luces del alba nos pusimos en marcha a pie de vía, temiendo los calores del medio día. Incluso si se nos daba bien el asunto ensábamos hacer la Serón-Millán para hacer cumbre.

La vía de entrada elegida, en lugar de la normal con la travesía, fue la Directa. Una chimenea preciosa, bien equipada, en V+ y un poco patinée al principio. Le toco a Sam dársela y a Davis y a mí gritar desde el suelo: ¡mejor por la derecha!, ¡no, por ahí parece que no!, ¡dice el croqusi que pa'llá y pa'cá!. Tras enfangar a Sam un par de veces, al final él subió por donde quiso, y hemos de decir que eligió el camino correcto.
El problemín aquí fue que a mi me dejó la cuerda pasada por un para que hizo que me comiera una placa desplomada y Riglera de al menos 6b (y no exagero) que me saqué como pude y con un pedal, llegando a la primera reunión petá, petá, petá.


Por lo que dijo Sam él había llegado a la primera reunión con los antebrazos también como po***, e iba a proponer un cambio de primero, que en vez de 3 largos cada uno como habíamos dicho, un alma caritativa se diera el siguiente. Pero como nosotros llegamos igual y a él le dio tiempo a refrescar el láctico, pues tiró el segundo largo.


Una chimenea preciosa la entrada directa a la normal del puro

Con un pegue sin mayores consecuencias, más gracioso que otra cosa, llegó a la R2. Y salimos nosotros. Cual no sería nuestra sorpresa cuando como a 20 metros de la R me grita: ¡Pili, no te cuelgues de la cuerda Naranja, que está dañada!. David y yo nos echamos una mirada de esas de ¡que exagerado es el Samu!. Subo un poco, con seguridad y sin necesitar colgarme, y llegando a la R le pregunto si la zona dañada ha pasado ya el seguro y podemos continuar.

Empezamos ahí, uno en la reunión y nosotros subiendo para él. Que si no es pa tanto, y Sam insistiendo que sí lo es, que si es sólo la camisa, que si es el alma, que si seguimos, que si subimos y lo valoramos, que es un exagerado, y entre risas y comentarios nos reunimos en la R2, y lo vemos. David y yo nos quedamos blancos. Yo sólo me acordaba del momento en que me colgué en el 6b para poner el pedal. Bueno, no pasó nada, pero ya no bromeamos más sobre si Samu exageraba.

Qué si sólo es la camisa

Miramos el croquis y calculamos la distancia. Aislamos la zona estropeada y montamos los rápeles. Llegamos al suelo en 2 rápeles sin ningún incidente como a las 11 de la mañana, recogimos las cuerdas y nos fuimos al refugio a celebrar que no había nada que contar.


Que no, que es el alma. Ofú que miedo.

Como era muy temprano y habíamos decidido volver a Madrid esa trade para que David arreglara sus cosillas, nos quedamos haiendo deportiva. Nos hicimos un par de 6a, largos y continuos, que nos hicieron ver que tenemos que ir más por Riglos para trabajar los brazos, que ardían como fuego.



Pa que no queden dudas de como debería ser.

Volvimos a Madrid tras comprar unas cuerdas en Barrabás, y al día siguiente las estrenamos en la Pedriza, un día tranquilo.

Y de regalo pongo un par de Fotos de Sam, una haciendo el Bávaro, y otra ensayando en artificial. La primera en en la pared de Teresa de Peñalara, un día que nos fuimos a ver que tal con la bota dura, par Alpes. Y la otra es la vía Capitán Nemus del Vellón, una tarde en que nos reímos mucho e hicimos mucho el tonto.




Con bota dura y a lo bávaro.


Capitan Nemús por mis pedalones



Un beso a todos

martes, 22 de julio de 2008

Pic de Ribuls

¡Qué pena que se nos acabaran las pilas! porque las fotos que NO sacamos hubieran sido espectaculares.

El plan era claro y sencillo. el sábado tocaba actividad, el Pic de Ribuls por su entrada clásica al espolón, y por la tarde y el domingo, Viladomating.

Los lagos de Pessons

Salimos de Madrid por la tarde y con las últimas luces llegamos a Grau Roig. Dormimos en el Parking la mar de tranquilos, sólo escuchando el sonido de las cascadas, y como troncos.
Nos levantamos a las 7, y tras los preparativos, como en el Hotel Grau Rog no te dan de desayunar hasta las 8 y media, salimos caminando a las 8. Lo peor de todo para mi gusto es la subida por la pista de esquí hasta el restaurante de Pessons, porque te pilla frío, porque suben muchos coches, y porque subes. De hecho ahí fue donde nos dimos cuenta de que habíamos olvidado ponerle pilas nuevas.
Lo dicho todas las fotos son de internet
Luego marchas por un PR hacia el Circo de Pessons, con el Pic de Ribuls tímido en el centro de su cresta, flanqueado por el Montmalus y los Cubils. Primero por una pradera que me recordó mucho a Aigualluts y luego por una pedrera, antigua morrena glaciar. Nosotros fuimos muy tranquilos, por lo que en total tardamos 3 horas y media en llegar, una más que lo que dicen las guías. Claro, sin perderse y a prisa.
Hicimos la vía clásica, empezando por una chimenea en el flanco norte del espolón, bien fresquito, con un nevero en su base. Los 2 primeros largos, de III+ y IV se podrían empalmar. Encuentras alguna cosilla por ahí metida y no se protege mal del todo. Lo peor es que la piedra está algo descompuesta.
Aquí empalmas con la entrada directa. Vienen 3 largos muy verticales, surcando fisuras, diedros y babaresas, con roca en general de buena calidad. Se puede proteger bien y por ahí hay algún clavito. El cuarto y quinto largos son espectaculares, por la vía y el patio. Muy alpino. El paso clave es cuando encaras 2 fisuras finas y desplomadas, que se saca en oposición con el gendarme que hay a la espalda, hasta su misma cumbre.
Hasta llegar a la antecima siguen 3 largos muy bonitos en arista, que te da varias alternativas, existiendo una siempre sobradamente más obvia. Aquí la roca ya es algo peor, con musgo seco, pero el entorno precioso.
Desde aquí se rapela unos 10 metros a un collado, y hacen falta 3 largos de cuerda por una pedrera vertical para llegar a la cima, dicen que como mucho de III+. Nosotros lo dejamos para cuando volvamos con la cuadrilla, que eran casi las 2 y llegábamos tarde al viladomating.
De ese modo desde ahí rapelamos la canal sur, y salimos a media altura de la pedrera de descenso, de esas que a mí me flipan, eso que me quité.
Luego el camino de vuelta fue de esos gloriosos, en los que una y otra vez repites mentalmente y comentas las mejores jugadas, relamiéndonos los restos de dulzor que nos dejó la vía en los labios. En definitiva, una actividad muy recomendable, clásica y alpina, larga pero no demasiado, de autoprotección, lógica y bellísima.
Esta es la cascada, ya con mi cámara, que compramos pilas
Luego de 3 horas agotadoras en Viladomat, ya tenemos casi todo lo necesario para irnos a Alpes. Y al día siguiente decidimos escalar en Canillo, deportiva en el sector Cascada, pero la noche trajo tormenta, y la tormenta, la Cascada, de modo que tras un fresquito paseo y chapuzón, recogimos todo y de vuelta a casa, a pensar en el siguiente fin de semana.

Hasta próximas escaladas, chicos..

lunes, 14 de julio de 2008

Naranjada 2008

Llevo cierto retraso en esto del blog, pero he tenido mis razones, problemas con el tema de audiovisuales. Pero parece que por fin le voy a poder dedicar un ratito. Podré colgar los post de la naranjada porque ya tengo las fotos y las del Pic de Ribuls porque no hice ninguna. Y en cuanto pille a Paco y copie sus fotos, pongo el post del Aneto.

¡Qué bonito fin de semana el de esta Naranjada! Cumpliendo una tradición de cada vez más años ha, los peñalaros en masa asedian y alcanzan la cumbre del Naranjo, en una jornada interminable, que empieza y acaba en las praderas de Pandébanos. Es uno de esos días que hacen afición, que te enganchan para siempre o te olvidas de las grandes paredes y no vuelves a salir de tu escuela de deportiva.

Amanecer en el Picu desde Pandébanos

El año pasado, Sam y yo, pipiolos en la escalada, lo intentamos y fracasamos. Fue uno de esos fracasos que dejan buen sabor de boca, por haberlo intentado, por haberlo sufrido, y por saber que volverás. Y hemos vuelto. Este año el handicup lo suponía una insistente gripe que me tenía con fiebre desde el sábado anterior, y que no parecía remitir.

Muy temprano recogiendo agua

A pie de la Canal de la Celada

Con la lección aprendida. Dormimos en Pandébanos para descansar un poco más; teníamos café caliente; la noche previa cenamos pasta; llevábamos 4 litros de agua cada uno. Y en la cabeza una via que no es la de todo el mundo. Ya sabéis que si no nos la liamos un poco no nos quedamos contentos: La vía Cepeda o la Schulze, depende de cómo vieramos el tema.


Esta el la linea de la Cepeda


Esta es la cara norte. En el centro la chimenea de la Pidal, donde culmina la Schulze


Se nota el entrenamiento de esta temporada, y disfruté de la aproximación. En 3 horas y media estábamos a pie de vía, sin estar derrotados por el agotamiento. La mala noticia, que parece que todo el mundo eligió la Cepeda ese sábado; teníamos delante 2 cordadas de civiles y 2 de militares. Así que eran prácticamente las 11 cuando nos encaramamos a la pared.
Los chicos de la sur en el anfiteatro

El jou tras el Picu. Espectacular.

Y era un IV el comienzo, pero vaya IV. Difícil de proteger, y como además te pilla frío. Resoplamos un montón. El segundo largo adquiría verticalidad y tenía una salida para encaramarte a la Y de V- y fuerza, que a mí me costó un poco. Ese día pagué el trancazo pasado toda la semana y noté en ese paso cierta debilidad en los brazos que me asustó un poco. Estos 3 largos tienen algún clavo perdido y no se protegen mal del todo.

Samu empezando la vía

Ya sobre el lomo izquierdo de la Y Sam y yo decidimos ante el lento avance de las cordadas que nos precedían, que ya es ir lento, que escaparíamos a la Schulze. Muy bonito el largo que sale en chimenea a la plataforma sobre la Y, facilón (IV) aunque difícli de proteger, típica chimenea guarra.

Y mientras los de la sur debían estar empezando.

En este punto empecé a encontrarme francamente mal, me subió la fiebre. Desde la plataforma se llega en un largo primero descendente y luego ascendente a la plataforma derecha de la Y. Sin dificultades técnicas. Pero cuando estaba recogiendo mi reunión para salir lanzaron un bloque muy grande desde lo alto. A la velocidad del rayo bajaba el bloque y los gritos angustiosos de "¡piedra, piedra!". Yo me encogí todo lo que pude, intentando refugiarme bajo el casco y mimetizarme con la pared. Samuel me gritaba que cuidado con miedo en la voz. El bloque impacto en la pard a 5 metros de mi cabeza, muy cerca del milico que subía delante, y se tranformó en cientos de proyectiles del tamaño de puños que silvaban por todas partes. Me costó unos minutos recuperarme del susto.


Foto de plataforma a plataforma. El cantábrico de marco.

No fue la única piedra que casi nos impacta. algún fisurero también voló cerca de nuestras cabezas y en la norte también volaban piedras. Luego nos dijeron que el chico que desprendió el bloque quedó herido de un brazo. Creo que el año que viene me pensaré bien la vía y eligiré alguna sin nadie por arriba.


Dónde será la vía, tralará.

Desde la plataforma derecha de la Y empezó una penosa travesía, primero descendente y luego horizontal, por el anfiteatro norte. No conocíamos el lugar, y no nos desencordamos. Era un terreno lleno de gravilla suelta, con el sol sobre nuestras cabezas. En plena subida de fiebre me costaba hasta andar. Tardamos quizá hora y media en este recorrido.

Aquí me encontraba fráncamente mal, y tampoco es mi mejor perfil.

Muy contenta llegamos al comienzo de la chimenea de la Pidal, para allí encontrarme saliendo a una cordada y llegando a otras 3. Tras parlamentar del asunto y entender que además otra cordada estaba iniciando la chimenea, les ganamos por la mano a las cordadas que venían. Sin embargo tardamos una larga hora antes de poder reiniciar nuestro avance.


Samu en la chimenea. La hizo fenomenal, me sentí orgullosa.

Salimos detrás de los sevillanos de galicia, que no se les daba mal, Samuel siempre detrás. Escaló seguro los 5 largos de la vía. Preciosos los 2 primeros, que acababan en la panza de burra (V+). Puso pocos seguros, usando los clavos que había en la pared. Desde el segundo largo no encontramos nada de nada. Esto relentiza el montar reuniones, pero fuimos al ritmo de los de delante, que pilotaban de lo lindo.

Y cumbre

Llegamos con los sevillanos a la cumbre, rápidamente recogimos el material y 3 cordadas comenzamos el descenso al anfiteatro. En otras condiciones lo hubiera pasado mal, sobre todo porque ninguno sabía el camino, pero no estaba el horno para bollos, eran las 6 de la tarde y no estaba la cosa para filigranas. También es cierto que me encontraba mejor, me habían hecho efecto los antitérmicos y no tenía fiebre.

Mientras los de la sur veían el naranjo ya de vuelta en la calurosa tarde.

En 10 minutos estábamos listos para los rápeles, y con 3 cuerdas no se nos dieron mal. A las 19'30 estábamos a pie de la sur recuperando nuestras cuerdas. Allí nos encontramos a 3 guiris, que estaban empezando la sur, que no tenían ni idea de por donde iba la vía. Además nos preguntaros si era mejor rapelar por la oeste si se les hacía de noche. Le recomendamos intensamente que no hicieran combre, porque además no se les veía sobrados. Si no han salido en la prensa es que al final no se les dio mal.

Ordenamos nuestro material y a las 20'30 estábamos en lo alto de la canal de la Celada. Miramos el reloj, vimos la niebla en el valle, y decidimos arriesgarnos y volver a Sotres. Nunca antes me he sentido tan bien volviendo. Íbamos casi corriendo, con esos macutos infernales, y 10 minutos antes de las 10 de la noche, con los últimos rayos de sol, llegamos al coche. Qué bien me sentí. Que cansada me encontré cuando dejé los bastones apoyados en el choche.


Cena, pan, vino y postre

Luego vino la vuelta, la cena y una corta noche sin sueños. Y tal y como me levanté cambiamos el plan original de los Ojales del Fresnidiello por Pescadito en San Vicente de la Baerquera, con nuestros compañeros los alpinistas. Y no me arrepiento.


Los alpinistas en San Vicente.

Esta es nuestra historia, pero no la única. Muchas primeas ascensiones al naranjo como la nuestra, Gustavo que escalaba por primera vez, vías en la oeste, vías de artificial. Una gran jornada alpinistica con buenos compañeros. Echamos en falta a Rafa y David.