Sólo llevo 3 meses de retraso con los post de las vacaciones. Pero pienso ponerme al día. Y empiezo por aquí.
Empiezan las vacaciones. Y tras una breve visita a Morata de Jalón donde hicimos 5 vías, para calentar, de cabeza a Montserrat. Aprovechamos la casa de los tios de Sam en Barcelona para vivir como Dios este fin de semana, que darse una buena escalada y luego cenar como reyes no está pagado.
Parking de Santa Cecilia con las Grandes Paredes de fondo
Vamos a Montserrat. Ya lo habíamos conocido en nuestro viaje a Calanques, así que teníamos claros nuestros objetivos. Con mucho miedo habíamos decidido intentar el primer día la Pared de Diablos, la vía Sanchez-Martínez, que según las piadas estaba reequipada, y pese a ser una vía muy larga era asequible. Y el día siguiente esperábamos teminar el Cavall-Bernat, que nos había quedado pendiente, pues la otra vez nos bajamos en el 6º largo.
La Sanchez-Martinez sube bajo el techo a la izquierda del del GAM
Y ahí teníamos la Pared de Diablos. Intimida más cuando te diriges hacia ella que viéndola en la pantalla del ordenador. Repasar por el sendero todo lo que has leído. Te repites una y otra vez que no pasa de V+/Ae, que está bien equipada. Pero miras hacia arriba y te tiemblan las canillas.
A las 9 de la mañana estábamos en el aparcamiento de Santa Cecilia, preparando todo el mateial, y a las 10 estábamos ya listos, a pie de vía, con el pie derecho sobre la pared. Mirar para arriba te corta la respiración. Tan vertical, y ese techo amenazante sobre nuestras cabezas. Vuelves a repasar los croquis. V+/Ae. Uff.

Desde pie de vía el final está muy arriba
Ofu que miedo, que pulido. El primer largo lo cotan de 6a o V+ acerando. La pared que tenemos ante nuestros ojos son 20 metros que parecen una ferretería, así que sam empieza sin miedo. Pero escurre como el marmol y es imposible apoyar un pie para equilibrarte, de modo que hay que acerar en los 4 pasos centrales. Luego te pasas a la derecha en travesía y a lo tarzán sobre el árbol. Subes una canal sin posibilidad de proteger pero que no es ni escalar ni na. Pero no por ello no es peligrosa. Se sube sobre tierra y rocas sueltas, de modo que cada dos pasos acabas de bruces y con miedo de bajar hasta pie de vía rodando entre rocas. Pero sin duda es más peligroso para las cordadas que puedan estar abajo empezando otras vías. Hay que ponerse el casco antes de llegar a la pared porque llueven piedras.
LA CHIMENEA
Se suponía que la vía estaba requipada. La reunión del primer largo son 3 chapas de cocacola mal colocadas que triangulas y aseguras con fe, sobre terreno desconpuesto donde no se pueden afianzar los pies. De p.m. Y todo está tan roto que no cabe la posibilidad de asegurar algo. La idea es que nos íbamos a alternar los largos Sam y yo, pero cuando veo esa chimenea limpia, húmeda y musgosa, con además lo poco que me había gustado el primer largo por resbaladizo y roto, decido que no llevo la confianza necesaria para dármelo. De hecho al final se dio Sam toda la pared porque yo no tenía definitivamente un buen día.
Y Sam tampoco las tenía todas consigo. a nuestra derecha unos chicos se están haciendo un vía de 7a con la misma gorra que el Capi en el Pico de la Miel, así que pedimos el comodín del público y nos desgañitamos para preguntarles si la reequipación consistía en reuniones de mierda y paredes improtegibles limpias. Nos dicen que tranquilos, que en los largos fuera de la chimenea si hay buenos seguros y que la chimenea es III - IV - IV+ fácil, así que Sam tira.
Pues será fácil, pero más bien es una chimenea sucia e insincera. Imposible hacerla con mochila. tienes que cambiar costantemente la espalda de una pared a otra, y está mojada y llena de musgo. Los tramos de arriba ganan en elegancia pero no deja de ser incómoda, sucia y fría. ¡Cómo me gusta la escalada clásica!.
En 3 largos llegas a una bonita repisa, aún sin ver el sol, pero en donde la chimenea se abre sobre tu cabeza y ves los techos en todo su esplendor. Es una pared bellísima. Y arriba hace sol, y quizá algo de calor, porque la humedad nos ha calado los huesos. En los 3 largos de la chimenea las reuniones son buenas y los 3 pasos más duros tienen sendas chapas. Aparte con más fé que confianza hemos metido los Camalots del 0'5 y 0'75 en agujerillos y lazado una raíz. Y punto, en 3 largos.
Ahí arriba nos espera el cielo
Para salir de la chimenea nos esperan unos bloques de conglomerado poco compacto, resbaladizo y desplomado. Y de nuevo no hay chapas en la pared. Te elevas 4 metros del suelo afianzandote sobre las manos, porque resvala todo un güevo, y metes la mano bajo la fisura que forma el bloque techo. Ves asomar un cordino, y la sorpresa es sobresaliente cuando ves a que se une, un taco de madera podrido. Pues se chapa. Subes el bloque evitándolo por el techo en bavaresa, muy patiné. Y chapas otro taco de madera. Y como el miedo te puede metes el camalot del 1 cuando puedes ver algo de roca más compacta.
Cuando ya no veo a Sam porque caminando se dirige hacia la reunón a la izquierda, yo me quedo sentada en medio de la repisa mirando a la chimenea y dando cuerda rápidamente, casi no se oye más que el aire subir por la pared. Y entonces una piedra golpea sonoramente y con fuerza mi casco, de tal manera que le deja una muesca y a mí se me resiente el cuello. No sé que hubiera pasado de no llevar casco.
Aviso a los primeros. Cuando os subis al bloque tenéis que salir por la izquierda, sobre terreno muy fácil, y retrocedinedo en sentido sagital. Asegurar las cuerdas a la pared de enfrente, porque si no, ante un eventual pegue del segundo, este se ve, literalmente colgado en el aire, a 2 metros de cualquier pared. Tal y como sigue.
Salgo de segunda con mucho tiento, porque los pies se van constantemente. Llego al bloque y me pongo pálida de ver los tacos. Y empiezo a subir en bavaresa. Y llego casi a lo alto del bloque en una posición muy incómoda. Ambas manos empotradas en la fisura apretando con todas mis fuerzas, el pie derecho empotrado y el izquierdo no hay donde dejarlo, todo resvala. Con pies y manos voy soltando piedras y tierra a mi paso por la fisura. Estoy a 30 cms del camalot rojo. La cuerda verde está pasada por el camalot y sale tensa hacia arriba, y sobre la cinta dibuja un ángulo de 130 grados y sale disparada hacia atras rozándome la cara. A Sam le he dicho que no tire de la naranja porque me empuja directamente hacia atrás. Y tengo que quitar el friend. Tengo que soltar la mano derecha y con ella soltar el friend de la fisura. No lo voy a quitar de la cuerda porque rápidamente tengo que echar la mano sobre el bloque y dar 2 pasos para subir el metro que me separa de la repisa, diciéndole a Sam que afloje cuerdas porque me escupen hacia fuera.
Respiro hondo. Suelto la mano, desinyecto el camalot, y en la milésima de segundo en que miro como sale, veo como se suelta la piedra que me sujetaba a mí con la mano izquierda. Me voy. Me voy a tomar por culo.
En realidad parece un chiste porque oscilo en el vacío, lejos de cualquier pared, a 8 metros de la repisa, con un camalot rojo en la mano derecha y una piedra en la izquierda. A los que me conocéis ya sabéis, dedique unos 30 segundos a insultar a Sam, a la pared, al conglomerado y a la madre que parió a Panete. Gracias a que arriba hacía sol me había puesto mis gafas azules, y eso evitó que la lluvia de tierra que veía de arriba se me metiera en los ojos, pero no en la boca. Otros 30 segundos pare beber insultando en voz bajita.
Sam, tras dejarme mi minuto de desahogo, me pregunta desde arriba qué ha pasado y yo le resumo la situación: -!QUE ESTOY JODIDA¡ . Hago un breve repaso a mi arnés. Tengo lo recogido de la reunión, un cordino para rapelar, y el camalot del 1 agarrado a la cuerda. Resumiré. Sam fijó la cuerda naranja, sobre la que monté dos prusiks y un pedal, y lo que yo podía subir Sam me lo recuperaba de la verde. Cuando pude tocar la pared pude usan el friend rojo para tirar y al final subir unos 10 metros escalando la pared izquierda de la chimenea, según se caía a pedazos. Tras una hora de un esfuerzo físico agotador aparezco en la repisa donde está samuel.
Y el cabrón no hace otra cosa que descojonarse. Dice que mi aspecto es muy gracioso. Estoy sudando abundantemente, y tengo todo el cuerpo cubierto de polvo; el sudor forma rios de barro sobre mi cuello y brazos. Supersexi. Necesité 15 minutos, agua y comida para recuperarme. Porque una cosa estaba claro, de allí se salía por arriba. Y los tirones de mi espalda y brazos no eran excusa.
El siguiente largo, ya fuera de la chimenea, mezcla placa, bavaresa y remonta unos bloques. Sam de nuevo me dejó las cuerdas sin pasar por un párabolt pero aquí la roca es de mejor calidad y no quedé de nuevo colgando en el vacío, como temía. Hay buenos párabolts pero alejados, y se puede proteger agún paso con friens pequeños.
El siguiente largo, el 6º, es una pared plana y algo desplomada. 6c o 7a, pero Ae muy bien reequipada con parabolts brillantes, y es espectacular porque ya te deja bajo el techo, que habremos de superar en 3 largos. Según subes de cinta a cinta te vas hundiendo sobre la mole de roca, se te oculta el cielo y no puedes dejar de estirar el cuello. Estás en un mar de roca.
Dentro del mar de roca.
Bajo los techos todo es roca. No hay cielo. No hay sol. Está bien equipado. Algunos pasos, bastantes, los podemos dar en libre, y chapamos sólo los seguros que parecen más modernos. Porque ese tramo es un museo de equipamiento fijo. Algunas chapas deben tener 50 años, y no todas parecen de confianza. Con trabajo pero a buen ritmo y sin miedo, pero sí mucho respeto, cruzamos bajo el techo para salir por la derecha. Quien repita la vía, el fifi azul es mio. lo metí en una chapa para descansar, y ahí se quedó.
Y finalmente 3 largos largos, muy aéreos, y ventosos, nos llevan a la cumbre en un par de horas más. Hicimos cumbre más o menos a las 5 de la tarde, tras 7 bellas horas de escalada, inolvidables.
Saida triunfal
Arriba nos encontramos con los 2 muchachos del otro viote, contentos pero cansados, porque les había costado mucho más de lo que pensaban. Ellos nos indicaron el camino de vuelta, fácil pero agotador, bajando bosque a través entre árboles.
En un entorno inigualable
Y a las 8 estábamos más contentos que unas pascuas en casa de los tios de Sam degustando unas maravillosas viandas, y dándome una ducha, porque en verdad parecía que me habían encalado. Y pensando en el Cavall para el día siguiente.