Pues bonito fin de semana pasamos en Montserrat. no es que resaltase por las escaladas, pero es un lugar ideal para pasar unos días en el monte y quitarte el miedo a los alejes y los paseítos. que después depasar unos días aquí cualquier via está superequipada y cualquier piedra parece roca maciza.
Nos refugiamos en Santa Cecilia, y ya el primer día nos supuso el primer error. Pese a que todas las piadas insistían en que para ir a la zona elegida, la de Agulles, hay que salir de Can Maçana, nosotros leímos un libro. En realidad, la guia de senderismo de Alpina. Y esta decía que desde Can Maçana al Vicent Barbé, el refugio central de Agulles, había 35 minutos, y desde Santa Cecilia 54 minutos. Ya nos tendría que haber mosqueado lo de 54 minutos. Demasiado exacto para ser verdad. Pues nos dijimos que por 20 minutos de más no nos importaba andar y no mover el coche.
Claramente los de la guía no han hecho el camino. Independientemente de perdernos, independientemente de no ir rápido e independientemente de llevar el mochilón lleno de material y no la maletita de los senderistas. Independientemente de todo eso, no se justifica la diferencia de los 54 minutos teóricos y las 2 horas y media que tadamos nosotros. Es una kilometrada cuesta arriba que atraviesa gran parte de la cara norte de montserrat, de modo que ya quiero ver yo a Killian y compañía cuanto tardan corriendo, que entonces sí que puede que baje de la hora. Pero el recorrido que hicimos nosotros los senderistas con los que nos cruzamos lo consideran media hornada la menos de camino. Vamos, zapatillada.
Y llegados al meollo del asunto algo que sí nos imaginábamos. Desde las cumbres las agujas se identifican perfectamente, pero en tierra es otra cosa. Es un bosque cerrado que además ha sido en los últimos años dejado un poco de lado por los escaladores, de modo que no hay senderos para llegar a pie de via. En definitiva, para perderse. Queríamos ir al Setril y al Dumbo el primer día. Y quiados por un escalador del lugar que estaba casi seguro de que estábamos a pie de via del Setril nos metimos en una via que, llegaodos al 4º buril y tras arrancar Samuel la mano buena, pues se bajó tras decidir que eso no era un V+ de los quintos de toda la vida.
El Domingo decidimos hacer caso a las guía y aparcar en Can Maçana. Ni punto de comparación. En 20 minutines se bifurcaba el camino del refugio del camino de la travesía de las agujas, que es por donde nosotros tiramos. La maána y las nieblas nos regalaron unas imágenes deese territorio maravillosas.
Decidimos hacerla Travesía porque pasa a pie de nuestro objetivos: La Saca Gran y el Arbret. Ahí, escondidas en un mar de Agujas 2 bonitas paredes.
Sin embargo esta travesía cruzaba 2 tramos equipados. El primero una placa subiendo, y luego una chimenea debajada. No serían más de 20 metros cada uno y una dificultad de III, pero Berem iba un poco justa de grado, así que la tuvimos que encordar y subir y bajar. esto nos retasó un pocquito, pero la verdad es que fue muy divertido. Cuando en la primera placa ve que sacamos los arneses ella empezó a buscar donde tumbarse pacientemente a esperar, como siempre. cual sería su sorpresa cuando le ponemos el arnes perruno y p'arriba. Cuando sacamos el arnés en la chimenea ya nos costó mas pillarla.
Además la placa fue cuestión de no tirar de la cuerda y otro empujar del culo. Pero tirarla chimenea abajo ya nos costó más.
Hicimos una reunión en un arbol y Sam y la perra se ataron a 2 cuerdas. Sam iba bajándola, porque claro, la perra dijo que para el vacio se tirara su madre. Y lo bien que se le da al chucho la técnica de la chimenea. cómo bloquea. Sam tuvo que ir bajándola pata a pata. Tambien nos reímos un rato.
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