Ya tenía yo ganas de empezar esta temporada de escalad. Cuando aún no hemos acabado la de esquí, pues tenemos aún 3 carreras de copa catalana, hasta casi final de abril, y luego estiraremos un poco las montañas nevadas.
Pero los dedos quieren tocar la piedra, así que hemos aprovechado este fin de semana para reencontrarnos con ella. El año pasado no dejamos de trepar en todo el invierno, y llegado este momento estábamos más fuertes que el vinagre. Pero este año, con tanta nieve, quién iba a dejar de esquiar un fin de semana o de hacer unas subidas para entrenar en el rocódromo.

Así que tenemos que empezar casi de 0 para coger confianza de nuevo. Y va a ser un periodo muy duro. Decidimos reestrenarnos en nuestra querida pedriza, y para abreviar el día, que teníamos tarea, Nos fuimos al Cancho de los Brezos. Cómo se puede pasar tanto miedo en un IV, pues no escalando desde octubre.
No nos busquéis en las fotos, que no son nuestras, pues no nos llevamos la cámara. Prometo comprarme una.
Y el Domingo ya de vuelta nos paramos a media horita de Andorra, en el Congosto de Trespontes, a provas la Placa d'en Marcel. Unos quistos muy buenos, sobre Caliza, en Aderencia tipo Fresnidiello. Muy buena tarde al solecito, y de vuelta a la vida semanal. El fin de semana que viene a esquiar toca, aunque dudo que no hagamos alguna cosilla, aunque sea en una escuela que hay en el centro de Andorra la vella. Si el tiempo lo permite, claro.


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